PROBLEMAS DE CONVIVENCIA CHICA CON EL MOVIL Y PC Y CHICO LEYENDO EL PERIODICO

PROBLEMAS DE CONVIVENCIA

PROBLEMAS DE CONVIVENCIA CHICA CON EL MOVIL Y PC Y CHICO LEYENDO EL PERIODICO

PROBLEMAS DE CONVIVENCIA

QUÉ SON LOS PROBLEMAS DE CONVIVENCIA

Los problemas de convivencia con la pareja son frecuentes para la mayoría de las relaciones en cierta medida, provocando como resultado diferencias y desacuerdos que pueden ir deteriorando la relación si no se pone remedio.

 

El motivo es que cada miembro de la relación tiene unas costumbres, unos hábitos, una forma de hacer las cosas con una frecuencia determinada, y sobre todo al principio de la convivencia suelen no coincidir en ciertos aspectos.

 

Asuntos como la limpieza del hogar y la frecuencia de las tareas, el reparto de las mismas, los horarios… son aspectos que deben abordarse para una correcta adaptación a la convivencia.

 

Por lo tanto, la negociación, ser flexible en ciertos aspectos, la aceptación y asumir ciertos compromisos son factores imprescindibles para una convivencia satisfactoria.

 

causas de los problemas de convivencia

Las razones que pueden originar problemas de convivencia son muy variadas; sin embargo, podemos señalar como base algunos elementos comunes que se producen en las relaciones conflictivas.

 

– Inmadurez de la relación: Falta de capacidades como la tolerancia o la empatía. Como consecuencia no se gestionan los conflictos correctamente. Esto puede generar pequeñas diferencias que podrían provocar conflictos importantes en la relación.

 

– Desigualdad entre los miembros: Relación no equilibrada, (por ejemplo con un reparto no equitativo de tareas domésticas). Sin embargo, no es una condición obligatoria, pero debe ser negociado y aceptado por ambos.

 

– Escaso compromiso: Por compromiso nos referimos a la decisión de permanecer en la relación. Una falta de compromiso significaría tirar la toalla ante las primeras adversidades. Imprescindible para que cualquier relación sea satisfactoria.

 

– Falta de intimidad: Por intimidad no nos referimos solo a los aspectos sexuales, también la confianza, la complicidad, el conocimiento de las necesidades de la otra persona. Cuando es pobre, es más probable que aparezcan problemas de convivencia.

consecuencias

Como planteábamos anteriormente, los problemas vienen cuando los conflictos son intensos y recurrentes, afectando a la propia relación y a cada uno de los miembros en una forma u otra. En estos casos, lo mejor es buscar ayuda profesional que solucionar esas desavenencias o problemas.

 
¿Cómo pueden afectar estos problemas de convivencia a la relación de pareja?
– Desaparece el deseo y disminuyen notablemente las relaciones sexuales. 

Como consecuencia del distanciamiento, la sexualidad suele verse comprometida.
Dada la importancia de la sexualidad en una relación, una disfunción sexual suele producir aún más distanciamiento (en numerosas ocasiones, esta disfunción puede aparecer por el propio malestar de la relación).  

 

– Comunicación deteriorada.

No dirigirse la palabra, o hablar pero de aspectos superficiales como el trabajo o responsabilidades, sin compartir sentimientos o preocupaciones. La comunicación es más que un simple diálogo.

 

– Escasa complicidad. 

Falta de expresiones de afecto y cariño; es un indicio de que el distanciamiento emocional es grave. Una pareja sin intimidad dejaría de ser una relación de pareja, como una relación con un compañero de piso.

 

– Intereses y prioridades diferentes. 

No tener los mismos objetivos vitales, distintos intereses. Tener un proyecto futuro en la relación, una meta compartida, es uno de los elementos que más unen a la pareja. Sin proyectos futuros comunes muchas veces puede percibirse que la relación no tiene sentido.

tipos de problemas de convivencia

Existen muchos motivos que pueden ser fuente y origen de los conflictos de convivencia, sin embargo, veremos los más frecuentes:

Afecto: Es importante expresar el afecto que se siente por la pareja y cómo hacerlo.

Amistades: No aceptar o respetar los vínculos  o relaciones de la pareja.

Orden y decoración: La organización y distribución de los objetos, mobiliario,  etc.

Independencia: La intimidad de cada miembro de la pareja, la autonomía, tanto en el hogar como fuera.

Sexualidad: Relaciones sexuales, prácticas, frecuencia, incluso el horario.

Dedicación: Mantener un tiempo determinado para la pareja y la relación, muchas veces se descuida por obligaciones y responsabilidades del día a día.

Tareas: Reparto de responsabilidades y tareas cotidianas, necesario para el correcto funcionamiento de la relación.

Ocio: Cómo emplear el tiempo de ocio, tener actividades o planes comunes.

Economía: Manejo y gestión de la economía, gastos destinados a cosas no esenciales, etc.

Rutina: La monotonía suele ser otro de los problemas comunes en las relaciones maduras, acomodándose  en la zona de confort.

Intromisión de terceros: Permitir que intervengan en la relación personas ajenas (amistades, familiares…)

Costumbres y hábitos: Costumbres que tiene cada persona.

 

CÓMO SOLUCIONARLOS

Es frecuente que los problemas de convivencia vayan incrementándose con el tiempo hasta parecer que no existe solución. Por este motivo, es importante ir solucionándolos según vayan surgiendo. Muchas veces, como consecuencia de la saturación y por la repetición del problema (“otra vez con lo mismo”) se evita hablar del tema hasta que ya las buenas formas brillan por su ausencia, impidiendo el diálogo y enfocarse en la solución.

 

Por otro lado, en ocasiones la dinámica de la relación está tan viciada por el pasado que resulta casi imposible hallar una solución. La terapia de pareja puede ayudar en esos casos donde no consiguen solucionar estas diferencias, consiguiendo romper ese círculo vicioso de conflictos y mejorando la relación de pareja.

 

¿Cómo se consigue?

Como punto de partida, se enfatizará sobre la necesidad de que ambos trabajen y se esfuercen en mejorar la relación con las herramientas que se trabajarán a lo largo del proceso de terapia. Partimos de la base de que ambos comparten el mismo objetivo (muchas veces se olvida, entrando en una dinámica de reproches y ataques como si fuera una competición), y que la relación no puede funcionar sin la implicación de ambas partes.

 

A raíz de aquí, la terapia se centrará en calidad de los problemas concretos que presenten, siendo necesario como primer paso, analizar e identificar los problemas que han generado el deterioro de la relación.

 

Una vez analizadas las causas del deterioro de la relación, se trabajarán herramientas para gestionar la vida en pareja, como el manejo de las emociones, habilidades de comunicación (el manejo de la hostilidad, la petición de cambios de conducta, la asertividad, etc), modificar la propia conducta, la negociación, la aceptación…  ayudando también a solucionar posibles conflictos futuros antes de que se agraven.

No lo dudes y reserva tu tiempo mejorar tu relación de pareja.